Oda al Pelapapas.
Que nadie te juzgue
por tu apariencia
pues eres compañero,
ayudante,
en cocina
amigo indispensable.
Firmeza y aplomo
son tu esencia
cuando al empezar la tarea
disposición y acomodo
son tu fortaleza;
compartiendo
siempre espacios
con utensilios especializados.
Peligros
se advierten,
para manos inexpertas;
Solo aquellos
que no te han comprendido
te desdeñan
por un cuchillo.
El tubérculo
no te limita;
pues zanahorias y chayotes
al igual
que otros sabores
te buscan
por montones.
La modernidad
y el cambio
no te angustian;
pues digital o manual
misma labor
has de elaborar.
Nunca has sido
presumido
ni en la mesa
de los reyes
has aparecido.
Tu humildad
valiosa, mas que oro.
Tu misión
la admiración de otros.
Te especializas
en no herir,
en no lastimar;
solo lo necesario
hay que quitar.
Tu delicadeza
y buen tacto
me recuerdan a mí
en manos
del Espíritu Santo;
con esmero y ternura
de mi ser
quita la basura.
No mondando
lo que sirve
lo conserva y aprovecha
para su gloria
eterna.
Vivo feliz
de que estés
en mi cocina
recordandome cada día
la labor
que Cristo
hace en mi vida.

junio 7, 2010 a las 4:57 pm |
WOW, ERES GRANDE TÍA, DEFINITIVAMENTE UNA GRAN BENDICIÓN EN MI VIDA
Me gustaMe gusta